NO PIENSO MORIRME FUERA DE MI PUEBLO NI DE MI COMARCA, QUE ME DEVUELVAN LA VIDA CIVIL QUE ME HAN ROBADO.






FEBRERO 2005: REFERENDUM SOBRE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA.


España fue el primer país de Europa que hizo las votaciones para ratificar la Constitución Europea. En nuestro país, gobernaba en ese momento el Partido Socialista Obrero Español en el Gobierno Central. Gobernaba igualmente en el Gobierno Autonómico de Aragón. También en la Diputación Provincial de Zaragoza, en la Comarca Comunidad de Calatayud, en el municipio de Calatayud y en el Ayuntamiento de Ateca. En definitiva, tenía todo el poder de nuestro país, y se atrevió a denunciar a un ciudadano que escribe una hoja pidiendo el no a la Constitución Europea y que además de poner copias en algunas paredes puso también en los rincones de los tablones puestos para la propaganda electoral este folio diciendo “no” a la Constitución Europea.

Como digo, todo el poder de una nación se dirige en contra de un ciudadano. Esto no ocurría ni en los tiempos de la dictadura y atentaba claramente contra la libertad Constitucional de la libertad de expresión. En que este ciudadano, es decir, yo mismo, llevara haciendo crítica al Partido Socialista de Ateca desde el año 2003 fue la única base, desde luego antidemocrática, para denunciar a un ciudadano por pedir el “no” a la Constitución Europea, que por otra parte era una de las dos opciones, que se podían votar, el “sí” o el “no”.

Unas fechas más tarde se realizan la votación en Francia, y Francia entera votó “no” a la Constitución Europea. En esa circunstancia, el jefe comarcal del Partido Socialista Obrero Español, D. Juan Antonio Sánchez Quero, no tuvo los “reaños” suficientes para denunciar ante la Junta Electoral Central de París a la mayor parte del pueblo francés.
Es tan repulsivo el abuso de autoridad de un partido político que, en plena democracia utiliza todo su poder denunciando a un ciudadano aislado, que sólo se puede hablar de un autoritarismo propio de la dictadura. Por supuesto, el juez de Calatayud admite la denuncia a trámite por miedo, por claudicación ante el poder, porque la justicia en España estaba supeditada a los socialistas,  culminando así un hecho anticonstitucional con prevaricación y dolo hacia un ciudadano.

En aquellos días visitaba la Universidad de Educación a Distancia de Calatayud la Magistrada del Tribunal Constitucional, catedrática de Derecho Internacional Privada y que fue Rectora de la UNED. Aproveché esa circunstancia, en la cual se encontraba oyendo la Conferencia de esta señora toda la justicia de Aragón, todos los jueces, todos los magistrados, todos los fiscales, decanos, presidentes de la Audiencia Provincial, etc. A la entrada del acto, repartí un escrito donde manifestaba el abuso de autoridad con respecto a mi persona. En un momento de la Conferencia, me levanté y pedí la opinión de la Magistrada del Constitucional de España, que dijo, delante de toda la justicia, que esa denuncia no debería haber sido admitida a trámite y que no me preocupara porque no tenía ningún recorrido legal, y que estaba por delante mi derecho a la libertad de expresión. A la salida del acto, cientos de jueces me pedían el escrito porque no había llegado a sus manos.

El día del juicio me presenté sin abogado. El juez me rogó y me suplicó que me pondría un abogado de oficio, porque lo prescribía el trámite, y que ya me decía de antemano que el asunto se sobreseería inmediatamente. Me dijo que permanecería el juzgado abierto hasta las siete de la tarde, cuando volvía el abogado de oficio, que en ese momento estaba en Zaragoza.

Después de varias horas, el abogado del Partido Socialista habló con el juez y luego conmigo diciéndome que el mismo me representaría.
 Fíjense ustedes bien, el abogado de la parte contraria, para no hacer esperar a todo un juzgado con funcionarios a la espera de que llegara el de Zaragoza, me pedía y me rogaba que él mismo firmaría el trámite de ser abogado defensor mío, y que era cosa de no mantener a todo un juzgado horas y horas esperando.

Acepté porque además me dijo, en confidencia, que desde la Presidencia del Gobierno Español, estaban preocupados por esa denuncia, que lo sentían y que me pedían disculpas, que el Partido Socialista de la Comarca se había equivocado.

Sin duda todo esto era consecuencia de las palabras de la Presidenta del Constitucional y de la difusión a nivel nacional del periódico ABC. Y yo acepté que la parte que me denuncia haga también de abogado defensor. Me dijo este abogado del Partido Socialista que me avisaría cuando el Señor Juez emitiera el auto, cosa que no hizo nunca, con lo que me impidió recurrir el auto a mi favor, pidiendo dentro de un plazo de cinco días daños y prejuicios.

Esa señores es la credibilidad del Partido Socialista Obrero Español, que queriendo amenazarme por criticar en Ateca al alcalde “encantador de serpientes” que obtenía reiteradamente mayorías absolutas, querían como digo, aterrorizar al ciudadano libre. Patético, patético, autoritario y asqueroso.


Todo el poder de un Estado contra un ciudadano. 

Manuel Pérez Barra "Cucarro"



El intento (de la casta política), de echar del pueblo a un ciudadano muy crítico desde siempre con los políticos que nos han llevado a la ruina.


23-07-14 19:01
#12156579
inmanuel0
Registrado: 28-05-2011
 (Ver)
 (Ver)
Puntuacion Mensaje
Puntos:
 
El intento (de la casta política), de echar del pueblo a un ciudadano muy crítico desde siempre con los políticos que nos han llevado a la ruina.
El intento (de la casta política), de echar del pueblo a un ciudadano muy crítico desde siempre con los políticos que nos han llevado a la ruina.


Acciones encaminadas a echarme del pueblo de Ateca.

Mi casa situada en Barrionuevo, nº 21, en la localidad de Ateca ha sufrido durante los últimos años una agresión completamente mal intencionada e incluso prevaricadora con dolo.


Guardo documentación de arreglos que se realizaron en la misma antes del matrimonio de mis abuelos, está documentación hace referencia a otra anterior que sitúa con pruebas la antigüedad de la casa en un mínimo de 260 años. Posiblemente sea la casa más antigua de la calle. La parte posterior de la misma daba a unos corrales que dependían de la harinera. Toda esa parte trasera da a un gran patio interior que circundarían la calle Barrionuevo y la calle La Solana. Todo ese patio interior ha sido declarado zona verde, pero en el Nuevo Plan de Ordenación Urbana se le permite a uno de los propietarios de los corrales edificar una vivienda que taparía completamente todas las ventanas y balcones de mi vivienda. Se le va a permitir realizar una edificación dentro de un corral sin salida a la calle de seis metros de profundidad desde mis paredes al interior del corral.


Esto significa un intento de emparedar la vivienda dejándola sin ningún tipo de ventilación en la parte posterior.


En la parte delantera por la calle Barrionuevo, cuando durante la dictadura de Franco se metió el agua en las viviendas y se empedraron las calles el alcalde y “Jefe Superior del Movimiento” de la provincia de Zaragoza. Mandó elevar la altura de la calle más de un metro, lo que provocó que mi vivienda pasará a tener la sala, el masador y la bodega por debajo de la rasante de la calle. La polémica con el alcalde fue tan fuerte que se llegaron a decir cosas como el que la calle se elevaría más de un metro y que tuviera mucho cuidado mi padre, no le fueran a pegar dos tiros y dejarlo dentro de la zanja.


Cuarenta años más tarde el alcalde socialista Señor Sada arregló por fin con nuestro dinero la calle, y elevó su firme en 10-15 cm más, dejando la recogida de aguas de lluvia exactamente al lado de mi puerta de entrada.


Pedí en carta dirigida a todos los representantes de los grupos políticos del ayuntamiento, para que no se elevará más el firme de la calle y les pedía amparo para que la recogida de aguas se llevará al centro de la calle.


NINGUNO de los grupos políticos respondió a la petición de amparo de un ciudadano, y el señor alcalde respondió diciendo que la calle se quedaba como estaba.


El intento de construir por la parte posterior una edificación y que se ha recogido en el futuro Plan de Ordenación Urbana y las humedades que recibe la casa desde la puerta de entrada buscaban y prácticamente han logrado el objetivo de echarme del pueblo.


Barrionuevo tiene como cimientos, un montículo de piedra que va desde lo alto de las eras hasta lo más bajo de la Solana. El no haber limpiado nunca los carriles de los alrededores de las eras hace que el agua se encharque en los mismos y baje por el interior de corrales y de la calle Barrionuevo a chocar con la pared maestra de mi casa que da a la calle, estando como decía gran parte de mi vivienda, por debajo del nivel de la calle las humedades están siempre garantizadas.


Hay incluso una vivienda en frente de la mía que echa las aguas sucias de un cuarto de baño directamente por debajo de la calle hasta la rejilla de recogida de agua de lluvia, generando un olor nauseabundo.

Cuando arreglaron la calle las amistades, el sectarismo hacen que se permita en contra de la ley verter aguas sucias desde esas viviendas a unas rejillas de aguas que las llevan directamente a la acequia del riego.


Fue curioso durante aquel período de obras ver como el ayuntamiento ponía acometida de agua a los corrales. Yo había preguntado hacía poco tiempo a la empresa de aguas del precio de meter el agua en el corral y me pareció muy caro para regar 14 macetas. Durante las obras un día veo como se rompe la pared de mi corral y se mete el agua en el mismo. Al día siguiente volví a ver como sacaban toda la acometida, tapaban los agujeros para los que yo no había dado permiso, y quitaban así la acometida de agua en el corral. Tapando incluso un agujero centenario que sacaba a la calle las aguas de lluvia del corral.


Todos estos datos hablan de una forma clara y concreta del intento desde el poder de echar a un ciudadano de su casa, y por lo tanto de su pueblo.


El hecho de emparedar mi vivienda, por un lado con las aguas y por el otro permitiendo en un futuro la construcción de una vivienda en el interior de un corral que permitirá cerrar las ventanas y balcones de mi vivienda (a pesar de haber sido catalogado todo ese patio interior como zona verde), es lo que yo denominaría intento autoritario y espurio de hacer abandonar a un vecino su vivienda (la más antigua del barrio) y su pueblo con el beneplácito de todos los grupos políticos del ayuntamiento.


Un hecho de este tipo no se llevó nunca a cabo durante la dictadura franquista ni siquiera con los enemigos del régimen.



Manuel Pérez Barra –“Cucarro”-